Cómo uso el sérum reafirmante Ocean Caviar en el pecho (¡y en las manos!)
Vale, seamos sinceras por un momento: ¿cuántas de nosotras nos cuidamos religiosamente la cara, pero nos olvidamos por completo del pecho y las manos?
🙋 Yo también, durante años. Me ponía todos mis productos «especiales» en la cara, daba suaves toques bajo los ojos y, si me sentía generosa, quizá me ponía un poco en el cuello. Mientras tanto, mi pecho y mis manos pedían auxilio a gritos: «¡Señora, aquí estamos!»
Resulta que el pecho y las manos son dos de las primeras zonas donde aparecen signos de envejecimiento. Y si eres de las que adora el sol (o simplemente le gusta sentarse junto a una ventana), pronto empezarán a revelar tus secretos.
¿Y ahora? Les doy tanto cariño como a mi cara. Especialmente ahora que es temporada de prendas sin mangas: cuando los escotes se hunden, las mangas desaparecen y, de repente, te quedas como: Espera... ¿cuándo empezó mi pecho a parecer papel de seda?!
🤔 Entonces… ¿por qué son importantes estas zonas?
Porque son traicioneras.
Envejecen igual que nuestra cara, a veces más rápido.
Reciben tanta luz del sol, a veces más.
Y cuando no reciben el mismo cuidado, se nota. 👀
Esto fue lo que por fin me hizo prestar atención: vi una foto mía de una boda de hace unos años (llevaba un precioso vestido azul marino sin mangas) y lo único que podía ver era lo seca y arrugada que se veía mi pecho en comparación con mi cara radiante. Hice zoom y luego me alejé del todo. 😩
A partir de ese momento, el pecho y las manos se incorporaron a mi rutina de cuidado de la piel. Aquí te muestro cómo los mantengo suaves, tersos y radiantes, sin añadir un millón de pasos extra:
🚿 Paso 1: Después de la ducha, es el momento clave
Justo después de salir de la ducha, me seco la piel a toques, pero no del todo, solo lo justo. La piel húmeda es el lienzo perfecto para los aceites, porque ayuda a retener la hidratación. Imagínalo como sellar todo lo bueno.
💧 Paso 2: Con 2 o 3 gotas basta
Uso unas dos o tres gotas de nuestro Sérum reafirmante de caviar oceánico y lo caliento entre las palmas de las manos. Luego lo presiono suavemente sobre el pecho, desde la clavícula hasta justo por encima del busto. ¡Y no me olvido de los lados! Esa zona cerca de las axilas también recibe luz del sol.
Siempre aplico con movimientos ascendentes, ya que ayudan a la circulación. (Además, la gravedad ya está haciendo su trabajo, así que no hace falta ayudarla).
✋ Paso 3: Las manos reciben lo que sobra (y a veces más)
Normalmente me quedan unas pocas gotas de aceite en las manos después de aplicarlo en el pecho, así que me las froto inmediatamente. Las manos están siempre expuestas, siempre trabajando y suelen ser la primera zona en resecarse.
Si las noto especialmente ásperas, vuelvo y les añado una gota o dos más.
Consejo profesional: Masajea un poco en las cutículas. Agradécemelo después. 😉
🌞🌙 Extra: Hazlo por la mañana o antes de acostarte
Puedes usar el aceite por la mañana sin problema: le da a la piel un brillo suave que luce precioso con prendas sin mangas. ¿Pero por la noche? Ahí es cuando ocurre la magia. Déjalo que penetre mientras duermes y te despertarás con una piel suave como la mantequilla.
🧴 Otra cosa… ¡no te saltes el protector solar!
Levanta la mano si alguna vez te has puesto protector solar en la cara, pero te has saltado el pecho 🙋 (Culpable. Muy culpable.)
El escote y las manos son imanes para el sol. Son finos, sensibles y muy propensos a las manchas solares. Así que, aunque esté nublado, protégelos. (¡Sabes que tenía que meter un pequeño mensaje de concienciación sobre el protector solar!)
→ 3 lugares donde siempre olvidamos ponernos protector solar
💭 Una última cosa en la que pensar...
Si no descuidarías tu cara… ¿por qué descuidar la piel que está justo al lado?
Mereces brillar por completo, no solo de la nariz para arriba.
Así que la próxima vez que hagas tu rutina, tómate un momento y comprueba:
☑️ ¿Me he puesto en el cuello?
☑️ En el pecho?
☑️ En las manos?
Si no, vuelve y dales el cariño que se merecen. 💖
💬 Hablando claro
Si últimamente sientes que tu cuello y tu pecho han estado descuidados, no pasa nada. Nunca es demasiado tarde para darles un poco de cariño. Con solo unos días de cuidado constante con el Sérum reafirmante de caviar oceánico, te prometo que empezarán a sentirse (y a verse) mejor.
Así que aquí tienes mi amable recordatorio:
No detengas tu rutina de cuidado de la piel en la mandíbula. Tu escote y tus manos también merecen ese brillo.
¡Ahora sal y luce esas prendas sin mangas con confianza! 💃🏻
Ava-Ann
P. D. ¿Quieres compartir tus propios consejos o ver cómo otras mujeres usan el aceite? Me encantaría saber de ti. Hagamos que esta sea una temporada en la que toda nuestra piel se sienta vista, cuidada y celebrada.
Sign up for our newsletter
get 10% off your purchase today!